miércoles, 12 de julio de 2017

Es difícil educar sin oprimir.

Cuando comencé a dar clases, tenía muy claras algunas ideas que vengo desde hace años compartiendo en este blog: no creerme superior a mis discentes, no poner exámenes, no usar libro de texto, tratar con respeto y por igual, abandonar los modelos pedagógicos tradicionales, no gritar, no poner deberes, etc.

Y qué difíciles son algunas cosas...

El no poner deberes o exámenes, o colocar las mesas y sillas en forma de círculo o de U, no es muy complicado. Hay que saber cabalgar contra viento y marea, derribando los pilares con los que han formado a tus alumnos y alumnas, o a las críticas de "este tío está loco" de compañeros y compañeras de trabajo que se han instaurado en la pedagogía del confort, de modo que solo saben abrir el libro y ponerse a leerlo, además de poner castigos a diestro y siniestro porque se han cansado de aguantar o directamente tienen miedo... 


Pero no es ésa la dificultad.


La dificultad está en nuestro interior. Pfff. Nos han condicionado tanto en un sistema represivo, que toda esa presión que nos han ido inculcando, pareciera como si quisiese salir y explotar para ir a estrellarse contra la persona más vulnerable que tenemos cerca. 

Sí, efectivamente, he tenido que llegar a hacer ejercicios de relajación o a llevar algo encima que me recuerde a dónde quiero ir para no acabar en el camino equivocado.

Porque somos personas, y las personas tenemos emociones. Y aunque toda nuestra conciencia esté volcada en un objetivo, nuestras emociones pueden querer salir por otro camino. 

Así ocurre que, en ocasiones, mi cuerpo me pide que grite: "¡Que os calléis, hostia!"; o "¡Como sigas jodiendo te voy a poner deberes, a ver quién jode más!".

No lo hago; de verdad que no lo hago; pero un impulso me pide que estalle, grite, mande deberes, separe sillas y mesas, castigue... ¡y me convierta en todo aquello cuanto rechazo!

Con todo cuanto odio eso... ¿y aún así tengo que controlarme y pensar para no acabar siendo un profesor tradicional? ¡Me cago en todo lo que se menea! ¿Cómo puede ser esto posible? ¿Cómo puede ser que a pesar de mi concienciación, en el fondo la cultura que vengo arrastrando siempre esté y siempre vaya a estar ahí? 

Pues sí, así me ocurre. Aunque actúe de un modo, me doy cuenta de que todo eso cuanto critico, de alguna forma u otra está ahí y trata de salir en mis enfados. Lo cual me molesta. Mucho. 

Sería más sencillo no tener que ejercer ningún acto de auto control. 

Con lo tranquilo y calmado que soy...

Es gracioso, irónico, ridículo. 

Pero nada, al menos eso me hace ver cuán difícil es desprenderse de nuestra educación; desaprender y desculturalizarse; deconstruirse. Eso me hace ver que todos los días tenemos que revisarnos nuestro libertarismo, feminismo, ecologismo, animalismo... 

O tomamos conciencia de que nunca seremos 100 % el objetivo a alcanzar, o caeremos, fatídicamente, en todo aquello cuanto rechazamos.

3 comentarios:

miguel dijo...

Buen día. Me pareció muy interesante tu reflexión. Llegué a este blog a través de un link de una página en facebook, a una entrada sobre que es el adultocentrismo, término que desconocía pero que me pareció muy interesante. Tengo alguna experiencia dando clases y también tengo la sensación de no querer repetir ciertos modelos. Desarrollar y aplicar sosteniblemente una pedagogía de la pregunta es algo que busco, sin ser pretencioso, por que realmente ignoro muchos temas. Tengo la expectativa que en estas paginas voy a encontrar cosas que van a serme útiles y seguramente te molestaré para hacer alguna consulta. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Hola Enrique , educar no es tarea fácil, pero puedes perfectamente lograr tus objetivos si te lo propones, también quería decirte que te agradecería que usases tu plataforma como educador para hablar sobre feminismo, porque la palabra la conoce casi todo el mundo , pero lo que significa no . Hay que hablar a los más jovenes sobre el patriarcado , sobre el machismo, sobre sus efectos perniciosos en las niñas y mujeres. Hay muchas niñas y mujeres que no saben que viven bajo un sistema patriarcal ni lo que es.

El feminismo tiene que llegar a los colegios y a los institutos .

Gracias. Saludos ¡

Enrique dijo...

Buenas, Anónima o Anónimo.

Si echas un vistazo a entradas antiguas, verás que esta plataforma está llena de entradas sobre feminismo. :D

Un saludo. ^^

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...